Con viento a estribor

Los intelectuales españoles se posicionan ahora cerca de la derecha debido a la sagaz contribución traslúcida de los medios conservadores. ¿Consecuentes?

Según Alberto Adrianzén “Bobbio sostenía que el marxismo resolvía sus crisis sustituyendo a los intelectuales que renunciaban a este pensamiento por otros nuevos, que, a su vez, tenían la capacidad de renovarlo”. A lo mejor en esta ocasión la derecha española se ha apoderado de herramientas liberales para dar de comer al conservadurismo exacerbado. No sería la primera vez.

A lo mejor nos tendríamos que alarmar porque un puñado de intelectuales, pertenecientes a la clase media-alta (claro está), cambien de bando con el viento. A lo mejor podemos asombrarnos de que vayan contra el gobierno que votaron y que decidan menoscabar las acciones de Zapatero. Pero desde luego que su posición económica contribuyó a que la crisis les sirviera en bandeja de plata la escusa perfecta para legitimar sus ataques al ejecutivo. ¿Qué intelectuales son esos?

Según la RAE, intelectual es todo aquello perteneciente o relativo al entendimiento. No parece que los que ahora batallan en el bando que fue su contrario propicien ese entendimiento. Con nada ni con nadie.

Hubo un tiempo en que los intelectuales eran los menos beneficiados por las medidas estatales. A lo mejor este no es el caso, ¿O si? A lo mejor una rencorosa capa social resentida y destronada de su lustrosa posición dominante hace remojar sus barbas en las aguas teñidas por el conservadurismo más estable. A lo mejor los intelectuales que antes entonaban eso de “libertad, libertad…” ahora sólo se preocupan de que la SGAE pueda pasarles su pensión vitalicia por las críticas que hace tiempo dejaron de vender.

Pero no nos equivoquemos, los intelectuales siempre han vivido de la polémica. El oponerse al gobierno vigente ha supuesto siempre un valor añadido a sus codiciadas críticas biensonantes. Y la crisis se lo ha puesto fácil. Quienes leen sus artículos, quienes compran sus airados libros y quienes “zapean” para acabar en sus insulsas tertulias son los que más salen perdiendo con la crisis que supuestamente no han podido arreglar los socialistas.

Falsas promesas de cambio iluminan ahora a los apagados, encendidos por gestos como el de Aznar en la Universidad de Bilbao. Miles de apátridas abrazan ahora el país perdido, el orgullo dañado. Indecisos que no saben lo que hacer cuando lo que hay que hacer es hacer algo. Impersonales rúbricas contra el equipo que vitoreaban se hacen eco ahora que el viento no favorece la dirección de sus yates.

Excusas mezcladas con la ira que produce la decepción de no haber decidido consecuentemente. Ignorantes bañados por la incertidumbre económica que les perjudica. Esclavos de las modas mediáticas y las agendas contraproducentes que se revuelven contra lo establecido por el simple hecho de creer que serán mejores por ser más críticos. Como decía Amauri Castillo “Criticar y destruir es más fácil que enaltecer y construir. En el primer caso, no se requiere ninguna grandeza o esfuerzo; pero para el segundo, la nobleza, el trabajo y la dedicación son simplemente indispensables, y desventuradamente, los valores parecieran ser hoy menos comunes que sus antivalores”.

Sólo espero que los que ahora van donde les lleva el viento recuerden donde fueron cuando el viento les dé de lado.

Amel Fernández

Probando Orbyt

Elmundo.es ha tenido hoy la gentileza y el acierto de mostrar en abierto su nuevo formato de diario online.

MeridianoCero se ha paseado por lo que parece ser un segundo paso para la prensa digital en nuestro país. Aquí os dejamos nuestros comentarios sobre Orbyt.

La primera impresión es buena. La navegabilidad es fluida y nos asombra que el diseño y la rapidez puedan darse la mano de manera tan sorprendente.

Al entrar en la edición del día vemos la portada y la contra. El dinámico pasar de páginas está bastante logrado y permite dos opciones: hacer click sobre la esquina inferior o superior derecha o bien utilizar los botones de navegación a modo de reproductor de música. El puntero por definición es una lupa que permite ampliar hasta una visión óptima del texto. No obstante, se echa de menos algo que permita ver el texto completo sin darle al scroll, ya que es necesario arrastrar el ratón para poder leer una columna entera.

Por si el zoom no fuera el adecuado para el usuario, Orbyt cuenta con una opción para configurar la visión de pantalla. Brillante, aunque no estelar. Dentro de algunas noticias, la foto aparece con símbolo de play que nos permite visualizar un video con la narración de la noticia con una voz en off. La visualización del video es rápida y bastante ágil, aunque ciertamente pocas noticias contienen esta opción.

Una de las nuevas dimensiones que supone Orbyt, es la posibilidad de enlazar con los anunciantes que se encuentran en las páginas. Al pinchar en el anuncio, nos lleva a la página web de la empresa o servicio en cuestión. Un gran avance para la publicidad en el periódico, que deja la intrusividad para dar paso a la interación. Bravo.

En cuanto a los menús principales:

Quiosco: Cabe destacar la sección “no se lo pierda” y el acceso a otras ediciones de tirada nacional.

Tu mundo: Bajo el lema “El futuro llega hoy al presente”se presenta la sección vertebral de Orbyt. Aquí ya hay contenidos restringidos y nos llama la atención el apartado “El mediador” que parece ser el punto de contacto con el medio que tanto destacaban en el video de demostración.

Documenta: “Hoy hace X años…”, es la parte de Orbyt destinada a documentación. En la sección se resaltan varios apartados con lo que ocurrió hace 10 años, 5 años, etc… Contiente un menú de búsqueda rápida bastante intuitivo y parece algo diferente de una simple hemeroteca, razón por la cual creemos que será uno de los puntos fuertes de la nueva aplicación.


Dutty free: Publicidad por un tubo vendida en bandeja de plata. Aunque atractivo, claramente mejorable. Al principio de la mañana podíamos acceder sin problemas, pero a media mañana un error de pantalla da paso a la ventana de suscripción.

Sin duda nos encontramos ante un pequeño paso para El mundo y esperemos que un gran paso para el periodismo. No podemos considerarlo un paradigma, ni podemos decir qué no haya que darle muchas vueltas a algunas cosas, pero puede arrojar ciertas pistas acerca de cómo y por dónde podemos arrancar en un futuro.

No obstante; no seremos tan pretenciosos como Raul del Pozo cuando afirma que “es la capilla de la catedral de la blogosfera” y desde luego no creemos que sea “un deslumbrante satélite de contenidos que hoy parte hacia la osa mayor”. Primero, por que nos han invitado a entrar en una iglesia con andamios y zonas restringidas que está en las antípodas de ser considerada catedral y segundo, porque el satélite, aunque novedoso, contiene demasiados menús y apartados que nos están claramente definidos, lo que puede hacer que en ocasiones podamos tener la sensación de perder el centro de gravedad fundamental que nos hace estar unidos a la tierra. Peligro de desorientación en el satélite, peligro de pérdida de interés por el usuario y peligro no saber muy bien dónde estamos. Demasiado scroll, poco texto y cierto desorden e incoherencia entre las secciones.

Aún así, un aplauso para el riesgo. Un canto para la esperanza y un horizonte distinto para el periodismo.

Amel Fernández


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El único medio para sostener el modelo de pago por suscripción en España.

¿No sería genial tener un sistema de suscripción global que permitiese informarse en todos los diarios online a la vez?

Podría ser un titular estupendo para postear, pero de momento es sólo una idea. Os cuento más acerca de esto. Como ya comenté en otra entrada, la unión siempre ha hecho la fuerza. El periodismo no va a ser diferente. En lugar de continuar con la encarnizada lucha por las audiencias, sería prudente que todos los medios se sentaran a buscar soluciones plurales. Si lo pensamos bien, a la hora de cobrar por contenidos, sólo haría falta algo de unanimidad. Si todos lo hicieran a la vez, a lo mejor podríamos vislumbrar un horizonte diferente.

Bien pensado, bastaría ofrecer un sistema de suscripción global a medios de comunicación nacionales. ¿no sería genial tener un servicio de suscripción que permitiese informarse en todos los diarios online?

Me explico, imaginemos por un momento que con un nombre de usuario y una sola clave podemos acceder a todos los medios. Desde el punto de vista del usuario es útil, es práctico y no tiene porqué ser caro. Y, desde el punto de vista del medio, puede ser interesante y muy rentable.

Por un lado, se podría identificar eficazmente al usuario único, ya que siempre que un lector se conectase al medio tendría que introducir su clave personal. Obtener datos limpios de cuántas personas distintas acceden a cada medio daría una nueva dimensión a las negociaciones con los anunciantes. Por otro lado, esa identificación podría facilitar el reparto de beneficios obtenidos por la venta de esa suscripción. Es decir, cada medio recibiría los ingresos por los lectores reales que visitan su página web.



Imaginemos que creamos una tarjeta informativa que podríamos llamar Infocard. Supongamos que establecemos un precio fijo al mes o un sistema de recarga de saldo. Con una simple tarjeta los usuarios podrían acceder a todos los medios que quisieran participar en la iniciativa. Lógicamente, cuántos más medios participen, más productivo resultará el invento. Porque nadie va a pagar por algo que otras páginas se ofrece de manera gratuita.

Aunque, de momento, es sólo una idea.

Amel Fernández


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Con ánimo de darle la vuelta a la tortilla, el lunes 7 de marzo saldrá a la luz El Mundo en Orbyt, una idea ampliada del concepto de suscripción al que estamos acostumbrados. Según Pedro J. Ramírez, director del medio, Orbyt será "un producto informativo completamente distinto del que supone la lectura del periódico".

Por lo poco que hemos podido ver, Orbyt supone una ampliación de los servicios que normalmente ofrece cualquier medio en su servicio de suscripción online. Además del acceso a la hemeroteca y a la edición en pdf, incluirá un apartado personalizable, un servicio de documentación y algo llamado "Dutyfree", con ofertas, regalos, concursos y servicios especiales para los abonados a este nuevo producto. A través de una atractiva interfaz (apariencia de pantalla) los usuarios podrán leer de una manera distinta un diario online.

Con el diseño y las maquetaciones del diario de papel, Orbyt permite pasar las páginas, ampliar información y ver los videos relacionados pinchando en las fotos de las noticias. El coste del servicio es de 14,99 euros al mes y ofrece la posibilidad de abonarse diariamente por 0,60 euros al día. Desde luego que es una apuesta diferente. Vamos a esperar a ver cómo funciona y si realmente es tan ágil como se plantea en el video de demostración.

Veremos si puede servir de paradigma para el resto de los medios. Pero está claro que el enfoque hay que modificarlo. Incluir más servicios es una buena idea pero, ¿será suficiente?

Amel Fernández




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El modelo de negocio de la prensa se tambalea. La venta de periódicos sigue cayendo y los diarios digitales no resultan rentables.

El pago por contenidos parece la única opción para sobrevivir en la red pero ¿Cómo pedir dinero por algo que es gratis?

Internet está hundiendo el barco de papel. Es hora de cambiar el guión. Algo falla. Los argumentos de siempre ya no son válidos. Los ingresos por publicidad se desmoronan y los que reparten la tarta no se han dado cuenta que se ha pasado la hora de la merienda. La mayoría de medios online son de acceso gratuito y sólo reciben ingresos por dos vías: suscripciones y publicidad.

El modelo de pago por suscripción, defendido por Murdoch y su Wall Street Journal, basado en el cobro de contenidos y el cierre de la información gratuita, no acaba de imponerse en nuestro país porque ningún medio quiere ser el primero en arriesgarse. Tras el batacazo que supuso para elpaís.es el cierre de contenidos emprendido en 2002 por Mario Tascón, nadie se atreve a tropezar con la misma piedra. La burbuja tecnológica nos dejó sin aire y los medios aún tienen miedo de no poder respirar dentro de la red.

El modelo de publicidad que antes sustentaba la rentabilidad de la prensa escrita ya no vale para el nuevo entorno. Los banners ya no sirven de nada y todo el mundo está cansado del ventanismo emergente que agota nuestras paciencias. El pago por click está a punto de fallecer y la dificultad a la hora de medir al usuario único se acentúa cada día más. A día de hoy a los anunciantes sólo les interesan los datos de usuarios únicos que pueden acceder a un medio, es decir cuántos lectores distintos pueden ver sus anuncios. Los sistemas actuales de medición no pueden discernir si alguien se conecta al mismo sitio desde ordenadores diferentes y en estos tiempos un usuario puede acceder fácilmente desde 2 ordenadores distintos por día. Por todo ello, las cifras bailan y los anunciantes no acaban de estar seguros de qué cantidad de público objetivo (target) puede llegar a ver sus campañas.
 
Con ánimo de darle la vuelta a la tortilla, el próximo 7 de marzo saldrá a la luz Elmundo.es en Orbyt, una idea ampliada del concepto de suscripción al que estamos acostumbrados. Según Pedro J. Ramírez, director del medio, Orbyt será "un producto informativo completamente distinto del que supone la lectura del periódico".

Veremos si puede servir de paradigma para el resto de los medios. Pero está claro que el enfoque hay que modificarlo. Incluir más servicios es una buena idea pero, ¿será suficiente? (ver entrada sobre Orbyt)

Además de cambiar o ampliar los contenidos es necesario replantearse las jerarquías de la información y la forma en la que se presenta. Puede que no baste con hacer una copia de un diario de papel en formato digital para triunfar en la red. En este momento resultaría vital ponerse en el lado del lector e indagar acerca de qué quiere leer y cómo quiere leerlo. Actualmente los medios online siguen ofreciendo la misma agenda setting desde hace décadas. Política y economía siguen primando sobre el resto de noticias y siguen siendo lo primero que se encuentra cualquier usuario cuando accede a cualquier medio en la red. A lo mejor hay que invertir la agenda y ver qué pasa, a lo mejor hay que pintar la información de una manera diferente de cómo dictan los parámetros del periodismo convencional ¿Por qué no probar?


Está claro que en internet no existe la fórmula mágica ni la pócima milagrosa. El éxito se basa en probar, medir y analizar los resultados obtenidos. Ensayo, fallo. Así de sencillo. Pero los medios no quieren perder el tren digital y piensan que cualquier error puede ser letal. Ahora están demasiado ocupados en no perder ni un céntimo más de lo que esperan ganar. La lucha con la competencia sigue siendo su peor lastre.

La unión siempre ha hecho la fuerza. El periodismo no va a ser diferente. En lugar de continuar con la encarnizada lucha por las audiencias, sería prudente que todos los medios se sentaran a buscar soluciones plurales. Si lo pensamos bien, a la hora de cobrar por contenidos, sólo haría falta algo de unanimidad. Si todos lo hicieran a la vez, a lo mejor podríamos vislumbrar un horizonte diferente.

Bien pensado, bastaría ofrecer un sistema de suscripción global a medios de comunicación nacionales. ¿no sería genial tener un servicio de suscripción que permitiese informarse en todos los diarios online?

Me explico, imaginemos por un momento que con una sola clave podemos acceder a todos los medios. Desde el punto de vista del usuario es útil, es práctico y no tiene porqué ser caro. Y, desde el punto de vista del medio, puede ser interesante y muy rentable.

Por un lado, se podría identificar eficazmente al usuario único, ya que siempre que un lector se conectase al medio tendría que introducir su clave personal. Obtener datos limpios de cuántas personas distintas acceden a cada medio daría una nueva dimensión a las negociaciones con los anunciantes. Por otro lado, esa identificación podría facilitar el reparto de beneficios obtenidos por la venta de esa suscripción. Es decir, cada medio recibiría los ingresos por los lectores reales que visitan su página web.

Imaginemos que creamos una tarjeta informativa que podríamos llamar Infocard. Supongamos que establecemos un precio fijo al mes o un sistema de recarga de saldo. Con una simple tarjeta los usuarios podrían acceder a todos los medios que quisieran participar en la iniciativa. Lógicamente, cuántos más medios participen, más productivo resultará el invento. Porque nadie va a pagar por algo que otras páginas se ofrece de manera gratuita.

No obstante, esto no sería suficiente. Hay que modificar patrones. Cortar y pegar. Hacer de la lectura en internet algo divertido, algo ágil y algo atractivo. Por eso hay que seguir investigando en nuevas presentaciones gráficas, distintos lenguajes informativos y nuevos órdenes textuales. Título, entradilla y texto se han convertido en sota, caballo y rey. Invirtamos la pirámide. A ver qué pasa. Cambiemos la jerarquía de la agenda mediática. A ver qué pasa. Cambiemos el lenguaje para que sea más ágil la lectura en un monitor. A ver qué pasa. Aprender de los errores será esencial para sobrevivir en la jungla digital. Y tal y como están las cosas, no hay demasiado que perder.

Amel Fernández



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Jornadas de Comunicación Corporativa 2.0

El pasado 11 de febrero se celebró la primera Jornada de Comunicación Corporativa 2.0 organizada por la Universidad Carlos III de Madrid y el grupo de investigación PASEET.

Varios profesionales de la comunicación se dieron cita para hablar de los cambios que han supuesto para las empresas las nuevas tecnologías de comunicación online. Redes sociales e interactividad fueron los protagonistas.

El nuevo modelo de comunicación corporativa está basado en el universo digital. Redes sociales, blogs, foros y otras aplicaciones 2.0 se presentan como la única vía para que se hable de las empresas en internet. Para ver cómo afrontar este desafío más de 300 estudiantes asistieron a las cuatro mesas de debate que contaron con la presencia de una docena de profesionales especializados.

EMPRESAS DE INTERNET Y CONSULTORAS DE COMUNICACIÓN

Demasiados e-mails. Pablo Herreros, director de Goodwill y uno de los creadores de la primera sala de prensa virtual, abordaba el cambio que ha supuesto el avance tecnológico para los procesos relacionados con la información. Desde su punto de vista, el avance experimentado en estos años ha generado multitud de oportunidades que antes estaban reservadas a unos pocos, pero también ha supuesto la degeneración del canal telemático debido al incremento del ruido informativo provocado por la utilización masiva de la red.

También ha destacado que el incremento del consumo de internet ha sido inversamente proporcional al tiempo medio por visita, que ha bajado casi la mitad. En relación a las redes sociales, Herreros ha subrayado que el futuro es el teléfono móvil. Como ejemplos significativos, ha señalado los 65 millones de usuarios de Facebook que se han conectado mediante la aplicación para móviles y las más de 40.000 descargas de la misma aplicación para la red de Tuenti.

Concluyó su intervención diciendo que el objetivo esencial para gestionar una comunicación eficaz de las compañías tiene que ser escuchar al usuario.


Muchas empresas no están preparadas. Adolfo Corujo, director del departamento de comunicación online de Llorente & Cuenca hizo hincapié en la necesidad de preparación por parte de las empresas para adaptarse al boom del social media. “El 3% de los problemas de que llegan a un responsable de marketing provienen de redes sociales. Esto supone el 30% de su tiempo para resolverlos, porque la mayoría le son completamente ajenos.”

Corujo dijo que “Se está proclamando el guruismo. Los gurús exponen teorías, pero son difícilmente practicables”. Hoy todos hablan de interactividad. Todos rezan a gurús recién nacidos en la gran cuna digital que exponen teorías que no dejan de ser realidades obvias hechas palabras. Aunque en realidad los ejecutivos de las grandes compañías, abrumados por la carga de sus preocupaciones diarias, apenas tienen tiempo para perderlo en las redes sociales.

Menos mal que para remediarlo pueden contratar a teóricos de la comunicación digital. Aunque éstos no puedan crear una campaña viral, aunque desconozcan las claves para que se hable de un producto en facebook y aunque hablen y hablen de interactividad sin que ninguna compañía consiga funcionar eficazmente en esto del social media.

Define qué quieres decir a la red. Para Pascual Drake, director de Comunicación 2.0 de Porter Novelli, resulta esencial analizar qué papel queremos que juegue nuestra empresa en las redes sociales. “El problema no es crear un grupo en facebook, vamos a sentarnos, vamos a ver que se dice en la red de ti; que quieres decir a la red y cómo quieres hacerlo”.

La mayoría de las empresas que aparecen en las redes no están en ellas. Se las ve, se las escucha, pero rara vez son ellas las que escuchan y nosotros quienes hablamos de ellas.

En definitiva, tenemos que simplificar. Si hablamos de interactividad, dejemos actuar. Dejemos que el usuario defina sus prioridades, démosle la posibilidad de cambiar algo y, si eso resulta tarea compleja, hagamos que se entretenga. Porque la gente no se conecta para comprar ni para que le vendan nada, lo hace para divertirse, para cotillear y para estar en contacto con su gente. En el momento que una empresa nos divierta en la red, comenzaremos a hablar de ella. Así de simple.

Amel Fernández


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Claves para abrir un medio online


Diego Casado, uno de los creadores de somoscentro.com, estuvo charlando con nosotros acerca de la puesta en marcha de su proyecto.

Actualmente es editor de portada en abc.es y redactor jefe de somoscentro.com. Durante casi dos años ha sido editor de 20minutos y ha estado como responsable de la home de adn.es. Hoy nos desvela los entresijos de participar en el nacimiento de un portal de información. “Si es útil y no existe, seguro que funciona” comentaba Casado. Eso es lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de poner en marcha una idea para la red. A partir de ahí solo tenemos que plantearnos una serie de preguntas:

     1. ¿Qué huecos hay en el mercado?

     2. ¿Se ha hecho antes?

     3. ¿Cuál sería la fuente de financiación?

     4. ¿Tengo que buscar socios?

     5. ¿Cuántas personas son necesarias?

     6. ¿Es un proyecto escalable?

En el caso de somoscentro.com el hueco en el mercado era considerable, ya que no existía ningún medio hiperlocal en nuestro país. La fuente de financiación principal ha sido la publicidad de pequeños comerciantes, que normalmente no disponen de recursos suficientes para publicitar en medios masivos. En cuanto a las posibilidades de negocio, el formato de este diario de barrio es perfectamente escalable a todos los barrios de España, con lo que las posibilidades de desarrollo son prácticamente ilimitadas.

Después hay que plantearse ¿cómo va a ser el medio? Aquí tendríamos que concretar el diseño de la página, el aspecto de la home, el tipo de contenidos, la ubicación de las secciones y el espacio para los anunciantes. Tras lo cual, vienen las tareas del proceso más complejo y decisivo para nuestro medio:

    Estrategias de lanzamiento:
  
     1. Contenidos interesantes.
     2. Minimización de los costes: Utilizar freeware y licencias de Creative Commons.
     3. Crear una comunidad online: habilitar herramientas y espacios para que los usuarios estén cómodos.
     4. Ofrecerles un contenido que les interese y buscar usuarios en redes sociales.
     5. Conseguir anunciantes.

    Publicitar el medio:

     1. En redes sociales. (facebook, twitter, tuenti…)
     2. Medios online (entrevistas, reportajes…)
     3. Entornos offline (buzoneo, folletos…)
     4. SEO (potenciar temas que funcionen bien en buscadores)

De esta forma surgía a principios de año el concepto de diario "hiperlocal" de barrio para la zona centro de Madrid. Ahora también publica su edición para el barrio de Malasaña. Tal y como hiciera en su día el New York Times con The Local, los portales dedicados a toda la información cercana no han hecho más que empezar. Como aseguran los expertos en comunicación online, el futuro de la audiencia en la red se encuentra en los nichos y este tipo de portales permiten ser un fantástico lugar de encuentro para esa “nanoaudiencia” que demanda información de servicio en esos pequeños barrios sumergidos en un mundo cada vez más grande. Desde meridianoCero les deseamos mucha suerte a Diego Casado y su equipo.

Amel Fernández

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Entrevista a Enrique Dans

Hermann Terst entrevistó a Enrique Dans en Telemadrid.

Habló de la reunión de la “Lista de Sinde” con la Ministra de Cultura y defendió los derechos fundamentales en Internet.

El revuelo sobre el Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible no ha hecho más que empezar. Ayer se extendía sobre la red el manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales de Internet”. Hoy se ha reunido Ángeles González-Sinde, Ministra de Cultura, con el grupo de intelectuales, ya conocido como “La Lista de Sinde”,  que ha redactado y promovido el manifiesto.

Enrique Dans, profesor de Sistemas de Información y miembro del grupo a favor de los derechos de Internet, ha calificado la reunión como “tensa” y ha destacado que las explicaciones que ha dado la ministra eran las mismas que aparecían en los medios. Razón por la cual estuvo a punto de irse de la reunión en un par de ocasiones. “La respuesta que nos han dado es que no podíamos tocar nada”, añadió. Bajo el lema “esto es lo que hay” Sinde se quita de encima la reunión sobre el anteproyecto de ley contradiciendo las propias declaraciones de Zapatero, quien se ha pronunciado paradójicamente a favor de las dos posiciones enfrentadas: Por un lado, ha dicho que “no se va a cerrar ninguna página web” y, por otro, que “hay que proteger las entidades de protección intelectual”. No entiendo nada. Y pienso, como ha comentado Dans en la entrevista, que "la Propiedad Intelectual se protege sola", ya que los artistas han sabido adaptarse al nuevo mercado.

Nos dicen que van a limitar el acceso a determinadas páginas nacionales según los criterios teñidos por un comité de la SGAE, como si de la Santa Inquisición se tratase, y piensan impedir a través de los proveedores de servicios de Internet que se acceda a las páginas internacionales que cometan la “heregía” de no cumplir sus condiciones. Ante lo cual, como bien puntualizaba el propio Dans, “esto empieza a parecerse a China”.

La disposición final del anteproyecto de ley es antidemocrática y hay que eliminarla. Cualquier recorte de derechos fundamentales ha de seguir los cauces de Ley Orgánica, ha destacado el bloguero. Para concluir ha dicho que “es muy probable que esto no venga de Sinde, sino de Elena Salgado, quien casualmente tiene varios amigos en la Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos", grupo de presión creado contra las redes de intercambios de ficheros. Todo queda en casa.

Amel Fernández
01:31h

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Esta mañana he visto el documental “Blogs: La fiebre de los diarios en la red” dirigido por Manuel Campo Vidal. Aquí os dejo mis percepciones.

Y
a no dependemos 100% de los medios tradicionales. Los blogs nos ayudan a compartir nuestras experiencias. Nos permiten ser escuchados. Nos brindan la posibilidad de mostrar y ver una realidad diferente. Nos dejan saltar la valla de la domesticada agenda informativa. Nos dan voz en un mundo sordo. Tal y como apuntaba Manuel Castells, “El poder siempre se ha basado en el control de la información. Y los blogs escapan a esos controles”. El éxito de las bitácoras reside en el pensamiento “Yo no quiero que me controlen”. Y ahí reside su poder. Yo tampoco quiero.



Enrique Dans comentaba que tener un blog “es como si tuviera la posibilidad de organizar una tertulia en mi casa cuando yo quiera”. Basta con exponer un tema y ver lo que piensan el resto de internautas. Aunque también añadía que puede causar adicción. No sólo para el seguidor, sino también para el que escribe. En este sentido, Hernan Casciari señalaba que poco a poco “te empiezas a dar cuenta de que un blog es como una mascota. Algo que hay que cuidar. Te das cuenta de que es algo vivo. Un tamagochi.” Cuando te vas de vacaciones te percatas de que un blog tiene una serie de obligaciones, una implicación a la que no puedes renunciar. Primero, por la autoexigencia que hay que vencer para dejar de concederte a ti mismo ese momento en que posteas. Y segundo, porque te das cuenta de que los seguidores pueden elevar ese nivel de exigencia. Te ruegan que escribas, esperan recibir los mails de actualizaciones y comentan sin cesar. Hay gente que se conecta pensando: a ver que me cuenta hoy éste o aquel.

Ayer un escalofrío me recorrió la espalda cuando imaginé a todos los blogueros, periodistas, usuarios y profesionales pegando en sus sites el Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet” . Todos con su portátil o en su casa leyendo y haciendo leer los preceptos del manifiesto. Fue una sensación increíble ver en mi blogroll cómo todas las actualizaciones de los post tenían el mismo título. Algo grande se puede hacer cuando la gente se une. Lo único que me pregunto es ¿Realmente los blogs unen a la gente? ¿Realmente la blogosfera supone un poder real?



Hoy, al leer los comentarios sobre el post de Enrique Dans ha habido uno que me ha llamado la atención. Un tal “Javier” comentaba lo siguiente acerca del manifiesto:

"Vamos a ver, vamos a ver. Creo que estáis siguiendo el camino incorrecto, en mi opinión.
No hay que moverse en la dirección que ya sabemos que no conduce a nada: twitteos, grupos de Facebook, manifestaciones a las que no va nadie…

Si la ley ley (o mejor dicho, el proyecto de ley) establece que se pueden clausurar medios sin intervención judicial, los pasos a dar están bien claros: que una asociación, o un particular, inicie los procedimientos legales pertinentes para tumbar esta ley (en el caso de que acabe aprobándose) por su manifiesta inconstitucionalidad.

Es una buena ocasión para comprobar si digamos, un David Bravo, o la Asociación de Internautas, sirven para algo más que para hacer ruido en los platós de televisión, y aumentar las visitas a sus blogs y a sus despachos.

Un saludo."

La televisión apenas ha mencionado el tema del manifiesto y, aunque algunas cabeceras han incluido el tema en portada, por alguna extraña razón, esta cuestión parece no haber trascendido lo sufiente, lo necesario o lo meramente previsible. Pero no es así. En el mundo real no sucede lo mismo. El manifiesto está en miles de páginas y es y será leido por millones de personas. Por esa razón, los blogs son un desafío directo a los medios tradicionales. Ese es su poder. Y usarlo adecuadamente, nuestra responsabilidad. Como decía el sabio: “si lees lo mismo que ellos, acabarás pensando como ellos”. Ante lo cual, no puedo evitar pensar que a lo mejor el tal Javier quizá lea demasiados medios tradicionales.

No es necesario comprobar si una Asociación de Internautas sirve para algo más que para hacer ruido. El mero hecho de poder conseguir la unanimidad en la libertad del pensamiento colectivo conlleva un poder imbatible. Algo que antes no existía. Algo que se necesita. Creo que poder exponer ideas, tener la incalculable posibilidad de difundirlas global y gratuitamente, y ver que alguien te apoya, puede darte más fuerza que una insulsa queja recostado en tu sofá.

Una idea puede ser una mariposa que revolotea en tu salón. Pero puede ser el más contundente de los martillos si consigues que salga de ahí. Por eso creo en el poder de los blogs o de cualquier medio de comunicación libre de trabas, censuras, controles, líneas editoriales o barreras políticamente correctas. Seamos incorrectamente políticos. Difuminemos por el mundo las ideas con un teclado. Pongamos martillos en manos de mariposas. ¿Por qué no?

¿Por las manifestaciones convocadas en redes sociales a las que no va nadie vamos a tirar la toalla? Por esa regla de tres me quedaría en la cama todas las mañanas. Pero se que el día que me despierte sin ganas de cambiar el mundo, mi mundo se habrá acabado. Porque cuando ese día llegue puede que ya esté muerto o me falte poco para estarlo.

Amel Fernández

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"Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:


1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.



4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia."

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